Pedagogía

El enfoque

El enfoque de Willems se basa en las relaciones psicológicas entre la Música, los seres humanos y el mundo creado.

El estudio de sus elementos constitutivos y sus respectivas ordenanzas ha permitido el desarrollo de una progresión que se inspira directamente en ellos y los respeta.

Allí tiene lugar el desarrollo del lenguaje musical como el de la lengua materna.

Es una educación musical activa que apela a la receptividad, la impregnación, la reproducción pero también la expresión del ser y la inventiva.


Objetivos perseguidos

Objetivos musicales:

  • Hacer que la gente ame la música, ante todo como lenguaje, pero también como arte y ciencia, practicándola con alegría
  • Establecer las bases del arte musical desarrollando el oído musical y el sentido rítmico, esto precediendo y preparando la práctica de la teoría musical (formación musical), el instrumento y cualquier otra disciplina musical.
  • Cultivar la apertura al lenguaje y al arte musical de diferentes épocas y culturas.

Objetivos humanos:

  • apelar a todas las facultades sensoriomotoras, afectivas, mentales e intuitivas (inventivas y creativas)… desarrollarlas y armonizarlas entre sí.

Objetivos sociales:

  • dirigirse a todos (niños, adolescentes o adultos …) independientemente de sus dones iniciales, su edad y sus orígenes
  • Aprovechar la situación de los grupos reducidos para cultivar las riquezas y las exigencias del encuentro con los demás (escucharse, expresarse, comunicarse)
  • Promover la extensión de esta actividad en el ámbito educativo general, por ejemplo en “música familiar”.

La progresión pedagógica

La vida precede a la conciencia y, por tanto, debe tener prioridad sobre las formas.

Por lo tanto, se invita al maestro a realizar momentos de la vida a través de las diferentes cualidades de sonido, ritmo, melodía, armonía primitiva, clásica o moderna, canto, canciones y movimiento corporal.

La progresión incluye 4 grados:

1er grado – Iniciación musical

Nivel introductorio, donde prima la experiencia oral y concreta, la revelación de los fenómenos musicales, el despertar del interés, la adhesión, la participación activa y las iniciativas, el apego al funcionamiento global, hacia el nacimiento de actos justos y belleza en todo.

El esquema general de una lección introductoria de música se divide en cuatro partes principales:

  • desarrollo auditivo y vocal
  • golpes rítmicos
  • las canciones
  • movimientos corporales naturales
2do grado – Iniciación musical

Extensión más consciente del 1er grado: ciertos fenómenos musicales auditivos y rítmicos experimentan transcripciones gráficas, con más exigencia, más memoria, más conciencia relativa.

3er grado – Iniciación presolfegica y preinstrumental

Un período de ordenamiento de todos los fenómenos vividos, logrando, de manera homogénea, el paso de lo concreto a lo abstracto: varios órdenes, lateralización del cuerpo, aplicaciones instrumentales, entre otras sobre carillón cromático.

4to grado – Teoría de la música en vivo y educación instrumental

El solfeo viva es una forma de alfabetización considerada una de las coronas de la educación musical, donde, junto a la lectura y la escritura rítmica, melódica y armónica, la improvisación permanece presente. El lenguaje de la música se sigue considerando como un todo en todos los estilos y épocas. Las organizaciones modales y tonales se desarrollan de acuerdo con el papel que les ha dado el hombre en la evolución de su lenguaje expresivo.

La educación instrumental (todos los instrumentos) que comienza en paralelo, se sigue orgánicamente después de la educación presolégica y preinstrumental. Ella antepone la música al instrumento y la vida a la perfección formal.

El juego instrumental interviene en 4 campos diferentes y complementarios:

  • juego de oído, mediante la reproducción de canciones o música, escuchado y memorizado sin apoyo escrito
  • jugar a través de la lectura, orientado a la lectura a primera vista
  • el juego de memoria dedicado a la internalización e interpretación de la literatura artística musical
  • improvisación que hay que practicar desde el principio, durante la cual realizamos estados de ánimo, juegos musicales aprovechando el instrumento o incluso inventos a partir de la propia música (rítmica, melódica y armónica).

Desarrollamos una actitud musical utilizando las fuentes vitales del ritmo y la vida de las relaciones sonoras, con miras a obtener una técnica instrumental.

Esta actitud mantiene el impulso interior y contribuye al florecimiento de la musicalidad, con el progreso instrumental que llega a través de la música misma, experimentada, sentida y pensada “desde dentro” …